
Protestas en Juliaca evidencian rechazo frontal y reabren tensiones por su rol durante la crisis de 2023.

La llegada de Rafael López Aliaga a Juliaca desató un rechazo inmediato en las calles. Manifestantes lo increparon por sus posturas durante las protestas sociales, en una jornada marcada por tensión, enfrentamientos y acusaciones de agresiones.
Contexto y antecedentes
La visita del candidato de Renovación Popular ocurre en una región que aún arrastra las secuelas de las protestas de 2022 y 2023, especialmente en Puno, uno de los epicentros del conflicto. Organizaciones sociales ya habían advertido que su presencia sería rechazada, anticipando un escenario de confrontación.
El malestar responde, según los propios ciudadanos, a declaraciones previas del candidato durante la crisis política, percibidas como ofensivas y distantes frente a la realidad del sur andino.
Reacciones y declaraciones
En Juliaca, el rechazo fue explícito. Dirigentes y ciudadanos increparon al candidato en vía pública, señalando que “no olvidan” su postura durante los momentos más críticos del conflicto.
Manifestantes también recordaron el trato recibido en Lima durante las protestas contra el gobierno de Dina Boluarte, denunciando restricciones, uso de la fuerza y limitaciones a su desplazamiento en espacios públicos.
Para los ciudadanos, la visita no representa reconciliación, sino una provocación que reabre heridas vinculadas a los hechos del 9 de enero de 2023, cuando se registraron víctimas mortales en la región.
Incidentes y enfrentamientos
La jornada estuvo marcada por episodios de alta tensión. Imágenes difundidas muestran momentos de riesgo durante el desplazamiento de la comitiva del candidato.
El hecho más grave fue la agresión a Diego Quispe Livisi, quien ya había resultado herido en protestas anteriores. Según reportes médicos, sufrió lesiones tras recibir el impacto de un objeto contundente.
Testigos reportaron además varios heridos y un aumento de la tensión en los alrededores del aeropuerto Inca Manco Cápac, donde se concentraron manifestantes.
Implicaciones políticas y sociales
El episodio expone una fractura persistente entre sectores del sur del país y determinados actores políticos nacionales. La reacción en Juliaca confirma que la memoria del conflicto sigue activa y condiciona el clima electoral.
Asimismo, plantea desafíos para las campañas políticas en regiones con alta sensibilidad social, donde el rechazo puede traducirse en escenarios de confrontación directa.
Posibles escenarios
Tras los hechos, organizaciones sociales han reiterado que mantendrán su posición frente a la presencia del candidato en la región. Paralelamente, se espera que las autoridades evalúen los incidentes para determinar responsabilidades.
En el plano político, el episodio podría influir en la estrategia territorial del candidato y en su posicionamiento en el sur del país.
Panorama
La visita de Rafael López Aliaga a Juliaca terminó envuelta en protestas, enfrentamientos y un clima de fuerte tensión. El episodio refleja que las heridas del conflicto reciente siguen abiertas y condicionan el escenario político actual.
