
El ministro de Justicia, Walter Martínez, confirmó que Erick Moreno Hernández, conocido como «El Monstruo», cumplirá su reclusión en el centro de máxima seguridad de la Base Naval del Callao. El cabecilla de la organización criminal «Los Injertos del Cono Norte», quien ya cuenta con una sentencia previa de 32 años de prisión, fue extraditado desde Paraguay para responder por delitos de secuestro, extorsión y robo agravado.
Debido a su perfil de alta peligrosidad y la extrema gravedad de sus crímenes, el INPE determinó su ingreso a este recinto militar para garantizar el aislamiento total y la continuidad de sus procesos judiciales.
Restricciones de condena y procesos fiscales
Pese a la gravedad de sus actos, el Tratado de Extradición con Paraguay impide la aplicación de la cadena perpetua en este caso específico; no obstante, el Ejecutivo señaló que se buscará la pena máxima de 35 años de cárcel.
El Ministerio de Justicia ya contempla solicitar la ampliación de la extradición para que Moreno Hernández sea procesado por nuevos hechos delictivos descubiertos durante las investigaciones vigentes. Para evitar cualquier nulidad o dilación en el proceso, el Estado le ha asignado un defensor público que garantice la legalidad de todas las audiencias programadas.
La viceministra de Justicia, Shadia Valdez, enfatizó que el traslado a la Base Naval responde a criterios técnicos de seguridad nacional, dado que el interno representa una amenaza para la estabilidad de los penales convencionales.
En este establecimiento, Moreno Hernández deberá someterse a un estricto régimen de vida y tratamiento que limita drásticamente su contacto con el exterior. Esta medida busca desarticular definitivamente su influencia sobre redes criminales en Lima Norte y asegurar que cumpla sus cuentas pendientes con la justicia peruana sin riesgo de fuga o manipulación del sistema penitenciario.
