
Fuerzas combinadas decomisan 1,300 kg de insumos fiscalizados y cargamento de sustancias prohibidas.
El Ejército del Perú, en coordinación con la Policía Nacional, ejecutó un operativo de alto impacto en la localidad de Marintari, distrito de Santa Rosa (Ayacucho), logrando la incautación y destrucción de 330 kg de droga, aproximadamente 7 toneladas de hoja de coca y más de 1,300 kg de insumos químicos fiscalizados.
Esta intervención, desarrollada en el corazón del Vraem, representa un golpe estratégico a las finanzas de las organizaciones dedicadas al tráfico ilícito de drogas y al narcoterrorismo, reafirmando la soberanía del Estado en zonas críticas del país.
La operación fue ejecutada por dos Grupos de Operaciones Especiales (GGOOEE) pertenecientes al Batallón de Comandos “Mayor Marko Jara Schenone” N° 116. Durante la incursión, las fuerzas del orden demostraron su alta capacidad operativa al repeler un ataque armado de presuntos delincuentes narcoterroristas, logrando consolidar el área sin registrar bajas en el personal militar ni policial.
Este nivel de respuesta técnica permitió asegurar el perímetro para las labores de registro y decomiso de los materiales prohibidos.
Tras la toma de control del sector y bajo la supervisión directa de representantes del Ministerio Público, se procedió a la incineración total del cargamento de droga, los insumos químicos y la hoja de coca. Al inhabilitar estos recursos in situ, se neutraliza la posibilidad de procesamiento y comercialización de alcaloides, debilitando la cadena logística de las mafias que operan en la selva ayacuchana.
La destrucción de más de una tonelada de insumos químicos impide, además, la reactivación inmediata de laboratorios clandestinos en la zona.
El Ministerio de Defensa ratificó que la continuidad de estas operaciones conjuntas es una prioridad para garantizar la pacificación y el bienestar de las poblaciones vulnerables al narcotráfico. Los esfuerzos sostenidos en el Vraem no solo buscan la reducción de la producción de sustancias ilícitas, sino también la desarticulación de los brazos armados que brindan seguridad a las rutas de transporte de droga, asegurando la integridad del territorio nacional y el imperio de la ley.
