
El Colegio de Nutricionistas del Perú reconoce que se ha marcado un hito en la historia de los programas alimentarios en nuestro país al incorporar el liderazgo técnico en nutrición, reflejado en el nuevo Programa de Alimentación Escolar (PAE), lo que permite orientar la alimentación escolar hacia un enfoque centrado en la nutrición, la salud y el bienestar de niñas, niños y adolescentes, superando la limitada mirada a lo administrativo u operativo.
Durante muchos años, la alimentación escolar se gestionó principalmente desde una lógica administrativa, sin una intervención técnica especializada que asegurara la calidad nutricional, inocuidad de los alimentos y sobre todo su impacto en el desarrollo infantil. En ese contexto, la implementación del PAE representa un punto de inflexión al priorizar la provisión de una alimentación adecuada como base para promover el consumo de nutrientes esencial que mejoren el rendimiento físico e intelectual, así como contribuir con la reducción de la anemia, el sobrepeso y obesidad.
A partir de ese hito, el rol del nutricionista es determinante en la conducción técnica, con la capacidad de liderar, evaluar y orientar decisiones que inciden directamente en la salud de la población escolar. Esta participación ha contribuido a elevar los estándares de calidad de los alimentos, fortalecer los controles de inocuidad y asegurar un accionar alineado con el objetivo central de los programas alimentarios: proteger el desarrollo integral de nuestros escolares del país.
Entender este rol es clave, porque hablar de nutrición e intervenir en programas de alimentación no es solo un proceso logístico; es una intervención en salud pública. No comprenderlo de esa manera ha limitado durante años el impacto real de estas políticas. Hoy, avanzar con liderazgo nutricional especializado marca una diferencia sustantiva en la calidad de los programas alimentarios.
En consecuencia, el liderazgo técnico del nutricionista no solo mejora la calidad de la atención, sino que garantiza que cada etapa del proceso responda a criterios científicos y de salud pública, contribuyendo a la prevención de problemas nutricionales y al fortalecimiento del rendimiento escolar y cognitivo.
“Invertir en nutrición es invertir en el desarrollo del país”.
“Y donde hay nutrición, debe haber un nutricionista”.
