
Jorge Rodríguez, titular del Parlamento, tomó el juramento a la nueva presidenta con el respaldo del bloque oficialista.
Nicolás Maduro y Cilia Flores comparecerán este lunes ante un tribunal federal en Nueva York, tras ser capturados por fuerzas militares estadounidenses durante una operación ejecutada el pasado sábado en territorio venezolano.
El proceso judicial, que se desarrolla bajo la supervisión del magistrado Alvin K. Hellerstein, contempla cargos por narcoterrorismo y conspiración para el tráfico ilícito de estupefacientes. Mientras la justicia estadounidense avanza en el procesamiento de las ex-autoridades, la Casa Blanca ha comenzado a delinear la hoja de ruta para la transición política en el país sudamericano, destacando una incipiente interlocución con la nueva administración encabezada por Delcy Rodríguez.
El juez Hellerstein, descrito por el presidente Donald Trump como un jurista de amplio reconocimiento, será el encargado de dirigir el expediente que vincula a Maduro con redes de criminalidad organizada transnacional. En el ámbito político, el mandatario estadounidense informó que Delcy Rodríguez mantiene una actitud colaborativa con Washington en el marco del proceso de transición.
Esta declaración coincide con el llamado de la funcionaria venezolana a establecer una relación bilateral basada en el equilibrio, el respeto mutuo y el desarrollo de una agenda de cooperación compartida tras los eventos del fin de semana.
Gestiones para la transición y el gobierno interino
Paralelamente al desarrollo judicial en Nueva York, la administración estadounidense ha iniciado las gestiones diplomáticas para la conformación de un gobierno interino en Venezuela. El secretario de Estado, Marco Rubio, ha manifestado que el objetivo prioritario del Departamento de Estado es la definición de nuevas políticas que aseguren la estabilidad interna y preserven la influencia estratégica de Estados Unidos en la región.
El enfoque de Washington parece centrarse en una transición controlada que permita reconfigurar el sistema político venezolano bajo los estándares internacionales.
Los próximos pasos del tribunal neoyorquino definirán el futuro legal de los acusados, mientras la comunidad internacional observa el desarrollo de la nueva arquitectura de poder en Venezuela.
