
El Gobierno peruano ha iniciado el 2026 intensificando la lucha contra la inseguridad mediante un despliegue masivo de 600 efectivos en Lima Sur y Lima Este, logrando las primeras detenciones de sujetos con requisitorias y presuntos delincuentes bajo el marco del estado de emergencia.
Esta ofensiva conjunta entre la Policía Nacional, el Ejército y los gobiernos locales busca recuperar el control de zonas críticas en distritos como Surco y San Juan de Lurigancho, consolidando una estrategia de patrullaje preventivo y control de identidad que, según las autoridades, no dará tregua al crimen organizado durante el presente año.
Operativos simultáneos en Surco y San Juan de Lurigancho
En una acción coordinada desde las primeras horas del año, más de 300 agentes de unidades especializadas, respaldados por fuerzas militares y el serenazgo municipal, intervinieron puntos estratégicos de Surco para realizar verificaciones de identidad y control vehicular.
La supervisión de estas labores estuvo a cargo del ministro de Energía y Minas, Luis Enrique Bravo, y el general PNP (r) Sergio Monar, quienes verificaron en el terreno el cumplimiento de la directriz gubernamental denominada «De la Defensiva a la Ofensiva».
El coronel PNP Fares Haya Vargas, jefe de la Divpol Sur 1, confirmó que los primeros resultados incluyen la captura de personas buscadas por la justicia y tres sospechosos de delitos contra el patrimonio.
Refuerzo del control territorial y presencia estatal
De manera paralela, un contingente similar de 300 efectivos de la División Policial Este 1 se desplegó en San Juan de Lurigancho para ejecutar labores de identificación de transeúntes y fiscalización de vehículos menores y mayores.
El general Sergio Monar destacó que este tipo de intervenciones diarias tienen como fin último el ordenamiento del espacio público y el fortalecimiento de la capacidad operativa del Estado frente a la delincuencia común.
Las autoridades reiteraron que estos operativos se mantendrán de forma constante y aleatoria en toda el área metropolitana para garantizar la paz pública y reducir los índices de criminalidad en los sectores previamente mapeados por la inteligencia policial.
