
El presidente del Consejo de Ministros, Luis Arroyo Sánchez, anunció la implementación de un robusto plan de seguridad que contempla el despliegue de más de 54,000 efectivos de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional en todo el territorio peruano.
Esta medida estratégica tiene como objetivo principal salvaguardar el orden público y la integridad de los más de 27 millones de ciudadanos habilitados para ejercer su derecho al voto en las próximas elecciones, asegurando un entorno democrático pacífico y transparente.
El jefe del Gabinete Ministerial subrayó que el Gobierno de transición asume la responsabilidad de conducir un proceso electoral exento de irregularidades y riesgos. Para ello, el Ejecutivo mantiene una articulación directa con los ministerios de Defensa e Interior, permitiendo una cobertura integral a nivel nacional con énfasis preventivo en zonas identificadas con mayor nivel de riesgo. Este esfuerzo interinstitucional busca neutralizar cualquier amenaza que pretenda desestabilizar la jornada de votación.
Arroyo Sánchez puntualizó que la firmeza en las acciones de seguridad responde al compromiso de recuperar el orden y devolver la estabilidad institucional al país. «Actuamos con responsabilidad para asegurar una transición democrática que fortalezca la confianza de la ciudadanía», afirmó el titular de la PCM.
Con este despliegue, el Estado garantiza la custodia de los centros de votación y el material electoral, reafirmando la continuidad del cronograma establecido para el restablecimiento pleno de la normalidad democrática.
