
La labor conjunta entre la Policía Nacional, el Cuerpo General de Bomberos y especialistas en gestión de riesgos permitió la recuperación de los restos de Juan Ipanaqué Sernaqué, obrero de 32 años que permanecía sepultado desde el 15 de enero en un pozo de agua en Chancay.
Tras meses de labores en una zona de alto riesgo por la inestabilidad del terreno, el hallazgo en el fundo El Hatillo otorga finalmente tranquilidad a una familia que mantuvo un campamento en el lugar de la tragedia durante toda la espera. El operativo destacó por el uso de maquinaria pesada y la intervención de «Frizz», un can especializado de la PNP que fue determinante para ubicar el cuerpo a más de 22 metros de profundidad.
El general Manuel Farías Zapata, jefe de la Región Policial Lima Norte, oficializó la entrega de los restos mortales a los deudos la tarde del último sábado. El oficial destacó que el objetivo se cumplió gracias al esfuerzo del equipo de rescate, quienes trabajaron bajo estrictas medidas de seguridad debido a la constante amenaza de nuevos deslizamientos de arena.
La diligencia contó con la presencia de representantes de la Fiscalía, quienes constataron el hallazgo antes de que el cuerpo fuera trasladado a la morgue de Chancay para su posterior traslado a Chepén, su ciudad natal.
Juan Ipanaqué Sernaqué se desempeñaba como el principal soporte económico de su madre y su familia en La Libertad. Había viajado al Norte Chico para realizar labores de excavación y mantenimiento, sin embargo, quedó atrapado tras un deslizamiento de arena en un área que posteriormente fue calificada como de peligro crítico. Su fallecimiento expone la vulnerabilidad de los trabajadores en obras de saneamiento rural y la complejidad de los protocolos de salvamento en terrenos áridos de la costa peruana.
Con este resultado, la Policía Nacional en el Norte Chico registra dos rescates exitosos de personas desaparecidas en lo que va del mes. El primer caso involucró a un deportista desaparecido en el mar de Huacho, cuya ubicación tomó un mes de búsqueda aérea y marítima.
En ambos episodios, la persistencia de las autoridades y el apoyo de la comunidad civil fueron claves para cerrar procesos de duelo prolongados. Los restos de Ipanaqué Sernaqué partirán en las próximas horas hacia el norte del país para recibir cristiana sepultura.
