
El Instituto Nacional Penitenciario (INPE) formalizó la renovación de convenios con tres empresas privadas para capacitar y contratar a más de 100 internos del Establecimiento Penitenciario de Lurigancho. Esta iniciativa se ejecuta bajo la política “Cárceles Productivas”, una estrategia diseñada para fomentar la resocialización y garantizar una reinserción laboral efectiva de la población penitenciaria mediante el trabajo formal y productivo.
Consolidación de alianzas estratégicas y rubros productivos
La suscripción de los acuerdos contó con la presencia de la viceministra de Justicia, Shadia Valdez Tejada, y el presidente del INPE, Henry Cotos Ochoa, quien destacó que la apertura del sector empresarial permite a los internos acceder a oportunidades de crecimiento personal y económico.
Los convenios integran a empresas de diversos sectores: Heyluc S.A.C. en confección textil, Industrias PAE E.I.R.L. en artesanías de exportación y Kalatanta Panadería Artesanal E.I.R.L., consolidando un modelo de producción sostenible que abarca también cerámica, carpintería metálica y madera.
Impacto en la seguridad ciudadana y cifras nacionales
Durante el evento, los internos de las 20 empresas que operan actualmente en el penal exhibieron productos de alta calidad y diseños innovadores, complementando la jornada con una muestra artística de la red musical Orquestando.
A nivel nacional, la cifra de internos que realizan actividades laborales asciende a más de 29 mil, reflejando la prioridad de la gestión actual por potenciar el trabajo en los penales. Esta política busca reducir la reincidencia delictiva y fortalecer la seguridad ciudadana, transformando los centros de reclusión en espacios de formación técnica y producción industrial competitiva.
