
La Corte Superior de Lima Norte capacitó a más de 70 efectivos de la Divopus Norte 2 en la aplicación de la Ley de Flagrancia, con el objetivo de optimizar la respuesta judicial ante la delincuencia. El presidente de dicha corte, Juan Carlos Santillán Tuesta, enfatizó que una intervención policial diligente y la correcta redacción del acta son determinantes para evitar nulidades y asegurar que el juez valide la detención, permitiendo procesos inmediatos y eficaces.
Durante la jornada realizada en Independencia, se instruyó a los agentes sobre los presupuestos de inmediatez temporal y personal necesarios para una detención válida. La capacitación subrayó que el rigor técnico en el traslado del detenido y la precisión documentaria son piezas clave para que el Ministerio Público y el Poder Judicial dicten sentencias rápidas. Este esfuerzo busca consolidar un modelo de justicia que ya ha emitido más de 117 sentencias este año por delitos como robo, hurto y tenencia ilegal de armas.
El sistema especializado se apoya en un trabajo articulado entre la Policía Nacional, la Fiscalía y la Defensa Pública. Bajo la gestión de la presidenta del Poder Judicial, Janet Tello Gilardi, se han implementado hasta la fecha 38 unidades de flagrancia a nivel nacional (15 modelos y 23 pilotos). Estas sedes operativas permiten procesar delitos flagrantes de manera célere, garantizando decisiones judiciales firmes y reduciendo la sensación de impunidad en la sociedad.
Las autoridades judiciales confirmaron que estas sesiones de instrucción se desarrollarán de forma permanente para actualizar a los efectivos sobre la normativa vigente. Al compartir casos prácticos, se demostró que una actuación policial sólida es la base de todo el proceso penal; sin una intervención bien sustentada, los casos podrían debilitarse, afectando la seguridad ciudadana.
