
Eduardo Parodi advierte: Fenómeno El Niño escalaría en las próximas semanas ante anomalías térmicas.
La NASA ha confirmado que el Fenómeno de El Niño Costero se encuentra en fase activa frente al litoral peruano, según informó el ingeniero Eduardo Parodi, especialista en gestión de riesgos. El calentamiento anómalo del océano, que en algunos puntos supera los cinco grados por encima del promedio anual, está provocando la activación de quebradas y huaicos que amenazan con desbordes en las regiones de la costa norte, centro y sur del país.
Impacto geográfico y riesgos inminentes
La situación actual se caracteriza por un incremento térmico simultáneo en el norte y sur del país, un comportamiento inusual que ya ha sumido a la región Arequipa en una emergencia debido a lluvias torrenciales.
Parodi advierte que el debilitamiento de la Corriente de Humboldt ha permitido la «tropicalización» de la costa, situando a Perú como la nación más vulnerable ante este fenómeno. Se proyecta que las condiciones podrían agravarse en las próximas dos o tres semanas, alcanzando niveles de severidad comparables a los desastres de 2017 y 2023.
Monitoreo estratégico y alerta vial
La vigilancia del fenómeno se apoya en datos de la NASA, la NOAA y el ENFEN, herramientas cruciales para la toma de decisiones gubernamentales. En este contexto, el meteorólogo Abraham Levy ha instado al gobierno de José María Alcázar a activar planes de prevención rigurosos para evitar la improvisación de gestiones anteriores. Paralelamente, la SUTRAN ha reportado 16 alertas de vías restringidas en la red vial nacional, recomendando a los viajeros consultar el mapa interactivo o comunicarse al 999 382 606 antes de desplazarse.
Perspectivas y consecuencias sanitarias
De mantenerse la tendencia actual, el fenómeno podría prolongarse incluso por un periodo de hasta dos años, similar a los episodios históricos de 1982-83 y 1997-98. Además del riesgo físico por inundaciones, los especialistas advierten sobre una inminente crisis de salud pública, debido a potenciales brotes de dengue y chikunguña propiciados por las condiciones climáticas extremas.
