
Su mandato interino estará marcado por el calendario electoral y el reto de conducir una transición institucional ordenada hasta julio de 2026.

José María Balcázar Zelada, congresista por Lambayeque y expresidente del Congreso, asumió el 18 de febrero de 2026 la Presidencia interina del Perú en Lima, luego de ser elegido por el Parlamento para suceder a José Jerí, censurado por escándalos políticos. Balcázar obtuvo 64 votos frente a 46 en segunda vuelta y ejercerá el cargo hasta el 28 de julio de 2026, con el compromiso declarado de asegurar una transición electoral pacífica, reforzar la seguridad ciudadana y mantener la continuidad económica.
Contexto y antecedentes
La designación de Balcázar se produjo tras la censura de José Jerí, quien había asumido el Ejecutivo en octubre de 2025 después de la salida de Dina Boluarte. Jerí enfrentó cuestionamientos por reuniones extraprotocolarias con empresarios y por contrataciones posteriores de personas que visitaron Palacio de Gobierno. El Congreso aprobó su censura al considerar que sus explicaciones no resultaron satisfactorias.
Con la salida de Jerí, el Parlamento activó el mecanismo constitucional que establece que el presidente del Congreso asume la jefatura del Estado en caso de vacancia. Balcázar fue elegido titular de la Mesa Directiva en un proceso interno con cuatro candidaturas. En la primera votación ninguno alcanzó mayoría absoluta; en la segunda, Balcázar superó a María del Carmen Alva por 64 votos frente a 46.
El nuevo mandatario se convierte en el octavo presidente peruano en la última década, reflejo de un ciclo de inestabilidad institucional marcado por sucesivas vacancias y censuras presidenciales.
Perfil y trayectoria
José María Balcázar Zelada, de 83 años, es abogado y exmagistrado. Se desempeñó como vocal supremo del Poder Judicial y posteriormente fue elegido congresista por la región Lambayeque. Su carrera ha estado acompañada tanto de responsabilidades judiciales de alto nivel como de controversias.
En el pasado fue objeto de investigaciones por presunto tráfico de influencias y figura en antecedentes disciplinarios en el ámbito profesional. Además, enfrenta una denuncia constitucional por presunto intercambio de favores con la exfiscal de la Nación Patricia Benavides, acusación que él ha rechazado.
Diversos medios lo han vinculado políticamente con Vladimir Cerrón, fundador de Perú Libre, agrupación por la que Balcázar llegó al Congreso. Esta cercanía ha generado interpretaciones sobre su posicionamiento ideológico dentro del espectro político peruano.
Declaraciones y prioridades
En su primer mensaje tras recibir la banda presidencial, Balcázar afirmó que su prioridad será “garantizar al pueblo del Perú una transición electoral pacífica y transparente, sin dudas sobre los resultados”. También señaló que abordará el problema de la inseguridad ciudadana y que en materia económica mantendrá la “continuidad”.
La legislación le impide postular en los comicios previstos para abril, en los que se elegirá al próximo presidente y a un nuevo Congreso. Su mandato concluirá el 28 de julio de 2026, fecha de la toma de posesión del ganador o ganadora de las elecciones.
Reacciones políticas
La elección de Balcázar generó reacciones diversas en el Congreso. Desde Fuerza Popular, la congresista Martha Moyano atribuyó el resultado a decisiones de otras bancadas como la de Renovación Popular y advirtió que los efectos políticos futuros serán responsabilidad de quienes apoyaron su designación. Otros sectores expresaron reservas sobre la conducción institucional en un contexto preelectoral.
La fragmentación parlamentaria y la proximidad de las elecciones hacen prever que cada decisión del Ejecutivo será evaluada bajo una lógica electoral.
Panorama electoral y proyecciones
El país celebrará la primera vuelta presidencial el 12 de abril. Según encuestas recientes de Ipsos, ningún candidato supera el 15% de intención de voto, lo que sugiere una alta probabilidad de segunda vuelta en junio.
La baja aprobación ciudadana del Congreso y del sistema político en general constituye uno de los principales desafíos del gobierno interino. Analistas coinciden en que la estabilidad institucional y la credibilidad del proceso electoral serán factores determinantes para reducir tensiones en los próximos meses.
Marco
José María Balcázar asume la Presidencia interina en un período limitado y bajo estrictas condiciones constitucionales. Su gestión estará marcada por la organización del proceso electoral y la preservación de la estabilidad institucional hasta la transferencia del poder en julio de 2026, en un escenario político caracterizado por la fragmentación y la desconfianza ciudadana.
