
Operativo binacional con Colombia logra la destrucción de un sumergible y el decomiso de un cargamento récord de cocaína.
El Comando Sur de Estados Unidos ejecutó este lunes un bombardeo contra una lancha en aguas internacionales del Océano Pacífico, en una operación que resultó en la muerte de dos tripulantes y un sobreviviente.
El ataque, enmarcado en una «conocida ruta del narcotráfico», fue autorizado por el general Francis L. Donovan, quien asumió el mando de esta división militar el pasado 5 de febrero. Tras la ofensiva, la Guardia Costera activó protocolos de búsqueda y rescate para auxiliar al único tripulante que logró sobrevivir al impacto.
Esta incursión aérea se suma a una serie de 40 ataques similares realizados por fuerzas estadounidenses en aguas internacionales desde agosto de 2025, evidenciando un endurecimiento en las tácticas de interdicción. En paralelo, este mismo lunes, una operación conjunta entre Estados Unidos y Colombia logró la destrucción de un submarino en el Pacífico.
El operativo permitió neutralizar un cargamento de 10 toneladas de cocaína y culminó con la detención de cuatro sospechosos, consolidando uno de los mayores golpes logísticos al tráfico de drogas en la región.
La intensificación de estas acciones ocurre apenas una semana después de la reunión oficial en Washington entre el presidente colombiano, Gustavo Petro, y su homólogo, Donald Trump, tras un periodo de tensiones diplomáticas. Este despliegue de fuerza en el Pacífico guarda relación con la estrategia de presencia militar permanente de Estados Unidos, que se consolidó tras la intervención del 3 de enero.
En dicha fecha, fuerzas estadounidenses detuvieron en Caracas a Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores, para su posterior traslado a una prisión federal en Nueva York, marcando un cambio radical en la política de seguridad hemisférica.
