
A pie y bajo el intenso frio, el sol, la nieve y la lluvia, un grupo de monjes budistas recorre Estados Unidos a pie en una caminata de más de 3.700 kilómetros bajo el nombre Walking Peace, que tiene como noble objetivo promover la paz y la compasión en tiempos de creciente polarización social.
La marcha comenzó el 26 de octubre de 2025 en Fort Worth, Texas, y se espera que llegue a Washington D.C. a finales de febrero de este año, encabezada por el Venerable Bhikkhu Pannakara así como monjes de Nepal, Tailandia, Francia y Estados Unidos, quienes van acompañados de un perro llamado Aloka.
La caminata busca transmitir un mensaje de unidad y reflexión a través del silencio y la presencia consciente.
Los monjes avanzan en silencio siguiendo una tradición budista conocida como Dhammayatra, que promueve la práctica de la atención plena y la paz después de periodos de conflicto.

Durante su recorrido son recibidos por multitudes emocionadas que forman parte de comunidades, pueblos y ciudades. En los diversos lugares comparten momentos de meditación y diálogo con los residentes.
Caminan descalzos en las zonas donde las temperaturas lo permiten, comen una sola vez al día y duermen al aire libre, como parte de su disciplina monástica.
Millones de personas siguen su recorrido a través de las redes sociales donde se ven imágenes y videos que muestran la fila de túnicas color azafrán avanzando por carreteras, generando miles de comentarios y reacciones.
La caminata ha ganado especial atención por la presencia de Aloka, un perro callejero que se unió espontáneamente a Bhikkhu Pannakara durante una caminata por la paz, entre India y Pakistán.
Aloka es parte de la comunidad monástica, es símbolo de fidelidad y esperanza dentro de la marcha.
Su nombre significa “Luz” en sánscrito y es una de las figuras que más apoyo está recibiendo en las redes sociales, por su historia y su relación con los monjes.
El destino final de esta caminata, Washington D.C., no fue elegido al azar. Esta ciudad representa el corazón político del país y un punto simbólico para cerrar un recorrido que busca unir a los estadounidenses y al mundo.
