
El Colegio de Nutricionistas del Perú alertó sobre el incremento sostenido del sobrepeso y la obesidad en niños y adolescentes en etapa escolar, una tendencia que se ha intensificado en la última década y que hoy constituye uno de los principales desafíos de salud pública del país.
De acuerdo con información oficial del Centro Nacional de Alimentación, Nutrición y Vida Saludable del Perú (CENAN), los indicadores de exceso de peso en base a grasa corporal, muestran un crecimiento progresivo desde el año 2010, con una mayor concentración en la etapa escolar, particularmente entre los niños de 5 a 9 años de edad.
“La evidencia indica: 4 de cada 10 escolares presentan exceso de peso. Este problema no aparece de la noche a la mañana; se construye día a día a partir de patrones alimentarios inadecuados, donde la lonchera escolar juega un rol importante”, señaló la Decana Nacional del Colegio de Nutricionistas del Perú.
Evidencia reciente: una tendencia que se consolida
La prevalencia de sobrepeso y obesidad aumenta de manera significativa al ingresar a la edad escolar. Mientras que en menores de 5 años el exceso de peso alcanza el 8.6 %, en escolares de 5 a 9 años la cifra se eleva a 38.4 %, resultado de la combinación de sobrepeso y obesidad. En adolescentes, más de una cuarta parte también presenta exceso de peso, lo que incrementa el riesgo de diabetes, hipertensión arterial, dislipidemias, hígado graso, algunos tipos de cáncer y otras enfermedades crónicas en la vida del joven y del adulto.

Este patrón confirma que la edad escolar es un momento crítico para la prevención, y que las intervenciones deben centrarse en la alimentación cotidiana con adecuados hábitos de alimentación, tanto en el hogar como en el entorno educativo.
La lonchera escolar como herramienta de prevención
El Colegio de Nutricionistas del Perú recordó que, según las recomendaciones técnicas del CENAN, una lonchera saludable debe incluir:
Fruta fresca de la estación (manzana, mandarina, naranja, pera de agua, etc).
Un alimento fuente de energía y proteínas de preparación casera (pan con pollo deshilachado, pan con queso, pan con pollo a la plancha y palta, pan con huevo sancochado en rodajas, choclo con queso, papa con huevo, pan con sangrecita, etc.).
Líquidos que puede ser agua segura o refrescos de fruta natural, yogurt natural, refresco de algún cereal como avena, quinua, etc., evitando bebidas altamente azucaradas.
En la lonchera de los niños debe evitarse productos procesados o ultraprocesados como galletas rellenas, bebidas azucaradas, gaseosas, jugos envasados con alto contenido de azúcar, snacks fritos, dulces, caramelos, chocolates, embutidos en general.
Una lonchera saludable mejora la concentración y el aprendizaje, previene la anemia, el sobrepeso y obesidad, la desnutrición y forma hábitos de alimentación para toda la vida.
“El consumo frecuente de alimentos ultraprocesados (producto que no parece comida natural, dura mucho tiempo sin malograrse, tiene mucho azúcar, sal o grasa saturada además de colorantes y saborizantes y otros ingredientes raros) desde edades tempranas está desplazando a los alimentos naturales y contribuye directamente al aumento del exceso de peso en escolares. La lonchera saludable es una medida concreta, diaria y costo-efectiva para revertir esta tendencia”, enfatizó la Decana.
Llamado a la acción
El Colegio de Nutricionistas del Perú hizo un llamado a las familias, instituciones educativas y autoridades nacionales y locales para fortalecer la educación alimentaria con nutricionistas, promover entornos escolares saludables y priorizar políticas públicas que protejan a la población escolar frente a la oferta y publicidad de alimentos no saludables.
“Cuidar lo que comen nuestros escolares hoy es invertir en su salud, su aprendizaje y el futuro del país”, concluyó.
