
Los golpes de calor son una realidad peligrosa para los seres humanos, pero tienen el potencial de ser aún más nocivos en animales domésticos. La forma en la que regulan su temperatura térmica (mediante procesos diferentes a la sudoración humana) los vuelve propensos a la deshidratación y estrés. Por ello, expertos recomiendan la adaptación de espacios exteriores e interiores de la casa, para prevenir cuadros de insolación en nuestras mascotas.
En declaraciones para Diario Chile, Manuel Eyzaguirre, experto de Kaltemp, empresa especializada en calefacción y energía, explica que la temperatura ideal para los animales oscila entre los 20 y 24 grados Celsius. Para mantener dicho ambiente, se recomienda el uso de aire acondicionado frente a los ventiladores. Los primeros preservan la temperatura “sin fluctuaciones bruscas”, mas los segundos pueden solo hacer circular el aire caliente y no crear el enfriamento necesario.
Eyzaguirre comentó un error común en las viviendas: “ventilar la vivienda durante las horas de mayor radiación solar o cerrar los espacios por completo sin contar con un sistema de refrigeración activo”. Una innovadora solución radica en la climatización inteligente, que abarca funciones como la regulación de la temperatura a distancia. También sirven ciertas adiciones, como toldos y láminas de control solar, a los sitios que la mascota frecuenta. Para animales que pasen tiempo al aire libre, se aconseja el uso de sombrillas o, para mayor versatilidad y garantía, una pérgola bioclimática.
