
Solicitada por Venezuela, el Consejo de Seguridad de la ONU se reúne de emergencia, tras los bombardeos ejecutados por Estados Unidos en Caracas y la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.
Durante el encuentro en Nueva York, los embajadores de los países miembros expondrán sus posiciones sobre la operación militar y sus consecuencias para la seguridad internacional.
La sesión de emergencia del Consejo de Seguridad se desarrolla en un contexto de alta polarización internacional, con países que cuestionan la legalidad de la intervención y otros que respaldan la actuación estadounidense.
Antes de la reunión del Consejo e inmediatamente después de la intervención ordenada por el presidente estadounidense Donald Trump, el secretario general de la ONU, António Guterres, expresó su “gran alarma” por la acción militar.
Guterres advirtió que el ataque estadounidense “sienta un peligroso precedente”, al tratarse de una operación armada directa contra un Estado miembro de Naciones Unidas, y llamó a evitar una escalada mayor del conflicto.
La ofensiva militar se produjo tras meses de tensión creciente entre Washington y Caracas. En ese periodo, Estados Unidos había desplegado una importante presencia militar frente a las costas venezolanas y realizado ataques contra supuestas embarcaciones vinculadas al narcotráfico, según informó la Casa Blanca.
La captura de Maduro en Caracas marcó un punto de inflexión en la crisis, generando reacciones inmediatas en América Latina y en foros multilaterales.
