Un día como hoy, falleció Juan Velasco Alvarado –


Nota Especial por Valeria Cavero:

Una Nochebuena de 1977, falleció un hombre que reclamó el poder absoluto sobre el Perú una caótica madrugada, e inició una gestión que despertó admiración, pero también odio, en diferentes sectores de la población peruana. Hablamos de Juan Velasco Alvarado, protagonista de un golpe de Estado que dejó al país al borde de su asiento, y promotor de medidas que llevaron esta nación por caminos sinuosos, pero innegablemente fundamentales para comprender nuestra historia.

Las múltiples reformas

El 3 de octubre de 1968, pocas horas después de la juramentación de un nuevo gabinete, un contingente de comandantes generales, integrantes de una Junta Revolucionaria, derrocó al entonces presidente Fernando Belaúnde Terry, quien fue exiliado a Argentina. Se decidió que el jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, Juan Velasco Alvarado, se posicionara como Presidente de la República. De acuerdo al Instituto de Estudios Peruanos, el gobierno confiscó los medios de prensa escrita y televisiva poco después de la operación. No pasaron muchos días antes de que se iniciaran una serie de reformas sociales, políticas y, sobre todo, económicas.

El 9 de octubre de 1968, en un discurso de marcado espíritu nacionalista, Velasco se dirigió a la población para anunciar la expropiación de la Refinería de Talara, así como la expulsión de la empresa que la operaba, la trasnacional International Petrolleum Company (IPC). Las expropiaciones caracterizarían su gobierno desde entonces. Confirmó también la toma del histórico complejo petrolífero de La Brea y Pariñas, en un acto de estatización de la industria. Finalizó así una larga disputa entre el Estado peruano y la IPC por el control de los valiosos recursos del recinto.

En junio de 1969, inició la Reforma Agraria, una serie de políticas que tenían la difícil misión de distribuir el territorio agrícola peruano. En teoría, tratar de repartir la tierra equitativamente debía derivar en cosechas prósperas y reducción de la desigualdad. En la práctica, sin embargo, las consecuencias fueron más matizadas. De acuerdo al Centro Peruano de Estudios Sociales: “(…) La producción bajó –no podía ser de otra manera dado los grandes cambios en las formas de producción y de organización. Este es el argumento principal de quienes rechazan cerradamente la reforma. Pero no cabe duda que, con la liquidación de las relaciones serviles y del poder gamonal, allanó el camino para una democratización de la sociedad rural y, con ello, de la sociedad peruana en su conjunto”.

¿Qué leer al respecto?

Para comprender las transformaciones que tuvieron lugar durante el gobierno de Velasco, una obra recomendada es “La revolución peculiar” de Carlos Aguirre y Pablo Brinot, de la editorial del Instituto de Estudios Peruanos. Asimismo, tenemos “Velasco” de Luis Pásara, distribuido por el Fondo Editorial PUCP. De igual forma, tenemos “El Perú de Velasco”, una de las obras de la Colección Documental del Gobierno Revolucionario de las Fuerzas Armadas (CEDOC).

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